La felación, también conocida coloquialmente como "mamada", "treat", "jig" o "bombero", es una práctica sexual que consiste en estimular el pene de la pareja utilizando principalmente la boca, la lengua y los labios. Se considera uno de los juegos previos más comunes para excitar completamente a un hombre. La lengua suele jugar un papel central, seguida de los labios. Las sensaciones se pueden amplificar combinando la felación con la estimulación manual del pene, además de estimular los testículos y, en ocasiones, el ano.
Sin embargo, es importante señalar que la felación no es una práctica inofensiva y requiere ciertas precauciones.
La satisfacción de la felación puede variar dependiendo de las preferencias individuales de cada pareja, pero aquí hay algunos consejos generales para brindar una experiencia placentera:
Comunicación: La comunicación es esencial. Habla abiertamente con tu pareja sobre sus preferencias, lo que le gusta y sus límites. Cada persona es diferente, por eso es importante comprender qué es lo que le resulta cómodo y agradable a su pareja.
Tenga cuidado de no utilizar los dientes de forma demasiado abrasiva ni de frotarlos contra el pene de su pareja. Sea amable y utilice principalmente la lengua y los labios para estimular.
Respeta los límites de tu pareja. Si en algún momento expresa la necesidad de detenerse o reducir la velocidad, escuche y responda a sus deseos.
Si su pareja eyacula, comenten juntos sus preferencias con respecto a la eyaculación oral. Si no te sientes cómodo con esto, puedes optar por hacerlo en otro lugar o usar condón para evitar el contacto directo.
Recuerda que realizar sexo oral es una actividad consensuada y debe realizarse con respeto y placer mutuo. Comunicarse, escuchar y experimentar con su pareja son las claves para descubrir qué funciona mejor para ambos.
Sí, existe riesgo de transmisión de enfermedades de transmisión sexual (ETS) durante el sexo oral, tanto para el donante como para el receptor. Algunas ETS se pueden transmitir por contacto directo con fluidos corporales, como el VIH, la sífilis, la gonorrea, el herpes genital y la clamidia.
Para reducir el riesgo de transmisión de ETS durante el sexo oral, aquí hay algunas medidas preventivas:
Es esencial comprender que incluso con precauciones y prácticas sexuales seguras, todavía existe un riesgo residual de transmisión de ETS. El mejor enfoque es estar informado, tomar decisiones informadas y hablar sobre salud sexual con su pareja y un profesional de la salud.
Si eliges practicarle una felación a tu pareja sexual, es fundamental que lo hagas voluntariamente. En ningún caso debe ser una práctica forzada. Debe tomar la decisión de hacerlo por su cuenta o dar su pleno consentimiento después de que se haya hecho una propuesta. Si tu pareja es demasiado agresiva o si sus acciones te incomodan durante las relaciones sexuales, es importante establecer límites con ella para evitar que esta experiencia desagradable te impacte a largo plazo.
Si estás planeando una aventura de una noche o estás con una pareja casual, es fundamental protegerte para evitar contraer posibles infecciones de transmisión sexual. El uso de preservativos es fundamental en estas situaciones. A menos que esté seguro de que se han eliminado todos los riesgos de enfermedad, lo mejor es utilizar siempre condón. La única forma de saberlo con seguridad es haciéndote la prueba de detección del VIH.
Tienes todo el derecho a esperar que tu pareja esté limpia. Puedes pedirle que se dé una ducha antes de ponerte manos a la obra, destacando especialmente la importancia de mantener limpios sus genitales. Incluso podrían plantearse darse una ducha juntos, lo que haría la experiencia aún más agradable.
No importa qué tan excitado esté, evite absolutamente tener relaciones sexuales o interacciones sexuales en un lugar público. Si decide transgredir esta norma, podría ser castigado según el Código Penal, que prevé penas por exhibición sexual.
En conclusión, la felación es por naturaleza un acto gentil. Por tanto, es importante que ambos socios tengan esto en cuenta. Se excluye cualquier brutalidad, así como cualquier práctica adicional que pueda perjudicar a uno u otro de los socios. Los objetos, joyas o cualquier otro objeto que pueda causar lesiones deben alejarse o retirarse por completo.